Nuevos

Estos son los proyectos en los que estoy trabajando actualmente (o aspiro a hacerlo). 


Novela sí, novela no

¿En qué estoy trabajando?



Es mi proyecto actual. Empezó como una trilogía distópica en 2009, pero ahora ya no sé muy bien qué es. Trilogía seguro que no. Se acerca más al biopunk, que es un subgénero del ciberpunk. En especial porque:
El tema principal de este subgénero es la lucha de un individuo o un colectivo, a menudo resultantes de la experimentación con ADN humano, contra un régimen totalitario o una gran corporación que emplea la biotecnología para fines no éticos, como el control social. A diferencia del cyberpunk, la historia no especula sobre la tecnología de la información sino sobre biología sintética. Y al igual que en el postcyberpunk, los individuos suelen estar modificados y perfeccionados genéticamente. La característica común de las historias del biopunk es la presencia de una “black clinic” (clínica negra), es decir, un laboratorio, clínica u hospital donde se realizan modificaciones biológicas o manipulaciones genéticas ilegales o de dudosa ética.
Ya hablaré más sobre ella, más adelante. 


Adagio

Todavía no sé si voy a terminar esta historia. Es futurista, probablemente distópica, pero no juvenil. Me han dicho que tiene tintes de novela negra, pero yo no estoy muy segura. Está en pausa indefinida porque llegué a un punto muerto y no puedo seguir escribiendo. 

El arco acariciaba las cuerdas del violín, arrancando de ellas lo que parecía el canto de un ave agónica, la melodía melancólica de un ser que sabe que se acerca el final. La muchacha que tocaba el instrumento mostraba una expresión solemne, y permanecía firme en el escenario mientras dejaba que su violín hablara por ella.
Concentrada en su interpretación del segundo movimiento del Concierto para Violín en Re Mayor, Op. 35 de Tchaikovski, sentía el andante en cada fibra de su ser, la música llenándola por completo. Veneraba la obra, uno de los pocos vestigios de un mundo que no había conocido, y era un privilegio para ella formar parte de la Orquesta Sectorial Este.
Mantenía los ojos entreabiertos, pero no centraba su vista en nada. Toda su atención estaba en los dedos que presionaban las cuerdas y la mano que sostenía el arco, deslizándose una y otra vez en un movimiento sin fin, casi una ampliación de su brazo, como si fuesen sus dedos los que perpetraban la caricia. 


El nombre de la loba blanca (título provisional)

Esta historia pretende ser de fantasía, pero no la clásica medieval, sino algo más primitiva. Como todavía estoy desarrollando este mundo, sigo en la etapa de mapas, esquemas y apuntes, y tengo escritos solamente el prólogo y muy poco del primer capítulo. No sé cuánto tiempo podría llevarme. 

Las canciones más antiguas de los clanes dicen que quien olvida su nombre pierde el alma. Aquel que no recuerda cómo fue llamado al nacer apaga el fuego que arde en su pecho y que tiñe la sangre de rojo. Poco a poco, comienza a desvanecerse. Ninguna canción puede salvar a los sin alma de desaparecer en el olvido.
Por eso, cuando un recién nacido llora su primera canción, le es tallado un collar con su nombre escrito en la lengua que Ina, la diosa loba, enseñó a los Primeros, cuando el mundo era joven.
Delicados trazos adornan sus cuellos para protegerlos del olvido. Las líneas se entrecruzan y bailan sobre la piedra. La lengua de Ina es intrincada y sutil como un aullido. Puede ser suave como el pelaje de un lobo, pero también convertirse en gruñidos. O en colmillos.

2 comentarios:

  1. Hola, Sof!
    Soy una fan tuya y estoy interesada en saber más sobre cuándo sale Proyecto Galatea. ¿Cuándo la publicas en España?
    Besote!

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    1. Recién veo esto, caradura. Para publicar algo primero hay que terminarlo, ¿no? :P
      Te quiero, clon.

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Nos descubrieron, por fin nos descubrieron. Pasen y vean, qué lindas tolderías: